BRICS+ activan el sistema R5

El bloque BRICS+, liderado por las principales economías emergentes y los mayores productores de hidrocarburos del mundo, ha puesto en funcionamiento el sistema «R5».

19 de septiembre de 2026  |  3 min de lectura

Esta unidad de cuenta se basa en una cesta de divisas nacionales —real, rublo, rupia, renminbi y rand— y cuenta con un respaldo parcial en reservas de oro físico. La iniciativa permite la liquidación de contratos de petróleo y gas natural de forma interna, prescindiendo del sistema de mensería financiera SWIFT y de la compensación tradicional en dólares estadounidenses.

La medida integra a actores fundamentales del mercado energético global, incluyendo a Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Irán y Rusia. Estos estados han comenzado a facturar sus exportaciones de crudo a China e India utilizando esta nueva arquitectura financiera descentralizada. La infraestructura tecnológica del R5 se apoya en libros de contabilidad distribuidos para garantizar la trazabilidad de los pagos y eludir las sanciones impuestas por jurisdicciones occidentales sobre ciertos miembros del bloque.

Fragmentación financiera y nuevos riesgos operativos

La activación del R5 representa el desafío más sólido a la arquitectura de Bretton Woods desde su creación. No constituye una moneda única, sino un mecanismo de compensación multilateral que reduce la necesidad de liquidez en dólares para los flujos comerciales de materias primas. Para las empresas españolas con exposición al sector energético, este movimiento introduce una dualidad operativa inmediata: el mercado de materias primas deja de ser un espacio monolítico.

La coexistencia de dos sistemas de pago obliga a las direcciones financieras a gestionar riesgos de tipo de cambio más complejos y a evaluar la interoperabilidad de sus filiales en mercados BRICS+.

A corto plazo, esta fragmentación financiera puede generar volatilidad en las cotizaciones del Brent debido a la menor transparencia en las transacciones que abandonan el circuito SWIFT. No obstante, para las grandes constructoras y grupos energéticos españoles con proyectos de infraestructuras en Oriente Próximo, el R5 abre una ventana para diversificar la tesorería y asegurar cobros en mercados bajo presión geopolítica.

Perspectiva estratégica

La viabilidad de esta estrategia dependerá de la capacidad de las entidades bancarias españolas para conectar con estos nuevos nodos de liquidación sin entrar en conflicto con los marcos regulatorios del Banco Central Europeo y la Reserva Federal. La fragmentación del mercado de capitales es ya una realidad estructural que exige una revisión urgente de los planes de contingencia para la inversión extranjera directa en mercados emergentes. Aquellas compañías que logren operar en ambos circuitos financieros obtendrán una ventaja competitiva en la adjudicación de contratos públicos en el Sur Global.