Operatividad del Unit: nueva divisa BRICS+

El bloque BRICS+ ha formalizado el despliegue operativo del «Unit», su unidad de cuenta digital diseñada para transacciones transfronterizas soberanas.

13 de octubre de 2026  |  3 min de lectura

Esta herramienta financiera utiliza una cesta de activos donde el 40% del valor está vinculado al oro físico y el 60% restante a las monedas nacionales de los países miembros. El sistema opera sobre una arquitectura de cadena de bloques (blockchain) descentralizada, lo que permite la liquidación de pagos de forma instantánea sin depender de la infraestructura del sistema SWIFT ni de cámaras de compensación controladas por potencias occidentales.

La activación definitiva sucede tras un periodo de pruebas técnicas iniciado en la pasada cumbre de Kazán. Los bancos centrales de Rusia, China, India y Emiratos Árabes Unidos ya han integrado sus pasarelas de pago digitales con el nodo central del Unit. Este ecosistema facilita que las empresas de los países integrantes liquiden operaciones comerciales directamente en sus monedas locales, utilizando esta nueva divisa como denominador común para mitigar la volatilidad cambiaria frente al dólar estadounidense o el euro.

Reconfiguración del comercio exterior y riesgos de fragmentación

El paso a la fase operativa del Unit marca el inicio de una arquitectura financiera paralela que afecta directamente a la competitividad exterior de España. Para las grandes empresas y exportadoras con exposición en mercados emergentes, especialmente en los sectores de energía, infraestructuras y materias primas, la adopción de esta moneda digital introduce una dualidad operativa compleja. La fijación de precios de productos básicos en Units, alejándose del sistema tradicional del petrodólar, obliga a los directores financieros a recalibrar sus estrategias de cobertura de riesgo de cambio y a gestionar tesorerías en entornos monetarios no integrados en los circuitos occidentales.

Esta soberanía monetaria de los BRICS+ reduce la efectividad de las sanciones internacionales y altera el coste de financiación en mercados estratégicos. Las filiales españolas operando en Brasil, India o los Emiratos Árabes Unidos podrían enfrentar presiones crecientes para facturar o recibir pagos en esta nueva unidad digital, lo que exige una actualización inmediata de los sistemas de cumplimiento (compliance) y de las relaciones con la banca corresponsal. El respaldo en oro del Unit busca ofrecer una estabilidad de la que carecen muchas divisas emergentes, posicionándose como un valor refugio en periodos de alta inflación global.

40 %

Vinculado al valor del oro físico en la cesta de activos.

60 %

Vinculado a las monedas nacionales de los países miembros.

30 %

Reducción potencial de costes de transacción transfronteriza.

Implicaciones para el sistema global

La fragmentación del sistema de pagos global deja de ser una hipótesis teórica para convertirse en una realidad comercial. Las compañías españolas deben evaluar la conectividad de sus sistemas de gestión de tesorería con estos nuevos protocolos digitales para evitar quedar excluidas de licitaciones públicas o contratos de suministro en el bloque BRICS+. Este escenario favorece a los actores que logren una flexibilidad multiactivo en sus balances, mientras que penaliza a las organizaciones que mantengan una dependencia exclusiva de la liquidez en dólares para sus operaciones en Asia y África.